Inicio estas notas con algunas comparaciones básicas que sirven de contexto a la invasión de Ucrania, y al papel de China en el panorama internacional.

La economía rusa es la onceava del mundo, después de Canadá. No es una economía muy moderna ni altamente tecnificada, pero es inmensamente rica en recursos naturales, especialmente en energéticos. Tiene las reservas de gas natural más grandes del mundo, y amplias reservas de carbón. Rusia es además el tercer exportador mundial de armamento.

La economía china es la segunda economía del mundo, pero su producto per cápita no es tan elevado, debido al tamaño de su población de 1,425 millones.[1]

Frente a Rusia, es un gigante: su economía es 9.5 veces más grande que la economía rusa.

Ucrania es la economía No. 58 del mundo, y su tamaño es diez veces menor al de la economía rusa. He aquí por qué este pequeño país no puede sobrevivir a una guerra contra Rusia sin ayuda de Occidente.

Desde mi último artículo sobre la guerra (“La invasión de Ucrania ha provocado el rearme de tirios y troyanos”) en septiembre pasado, el panorama se ha complicado bastante para Ucrania. La quinta parte de su territorio está ocupado por el ejército ruso, incluyendo naturalmente a Crimea, y su ofensiva de verano no pudo realmente prosperar. La ayuda de Occidente se ha reducido a cuentagotas. En el Congreso de Estados Unidos el paquete de apoyo financiero propuesto por Biden en octubre fue detenido por el nuevo liderazgo republicano, insistiendo a cambio una política de controles adicionales a la inmigración, y en el Parlamento Europeo los recursos para Ucrania han sido bloqueados por el gobierno de Hungría, nacionalista de extrema derecha.

Al entrar en el tercer año de guerra, el ejército ucraniano está agotado y tiene dificultades para reclutar a soldados adicionales. La guerra entre Israel y Hamás ha desviado la atención de Ucrania y permitió a Putin salir a condenar los bombardeos en Gaza, así como el apoyo estadounidense a Israel. Finalmente, Donald Trump, muy cercano a Putin en su primera presidencia, y a pesar de los procesos judiciales en su contra, se mantiene como un candidato serio para ganar la nominación presidencial republicana en 2024.

Pero la principal razón por la que Rusia está en mejor posición ahora es el petróleo. Como parte de las sanciones contra Rusia, en 2021 Occidente fijó un límite de $60 dólares al precio del petróleo ruso. Las sanciones estaban dirigidas contra el sistema financiero ruso y su capacidad para hacer transacciones internacionales. El mecanismo consistía en que las compañías occidentales proveerían de seguros al transporte marítimo de petróleo sólo si el precio de venta fuera de $60 por barril. Esto redujo los ingresos rusos durante unos meses. En total una reducción de 30%

Para evadir esto, los rusos usaron su llamada “Flota sombra”, compuesta de barcos que no son del G-7 ni europeos, y no están asegurados por las compañías occidentales. Son cientos de tanqueros viejos que pueden incluso disfrazar su ubicación y operar con documentos falsificados. Así, comenzaron a exportar a los precios promedio internacionales (datos de la Deutsche Welle, Business Beyond). En la actualidad los rusos venden el barril a cerca de 88 dólares, por lo que sus ingresos en 2022 por este concepto fueron de 218 mil millones de dólares.

Recordemos: en una dictadura ¿quién decide cómo se gasta la riqueza nacional? En este caso, las exportaciones de petróleo y gas financian la guerra. Los gastos militares subieron del 4% del PIB del país al 6%, lo que representa amplios recursos. Lentamente, las ventas de petróleo y gas a Europa se van reorientando a los nuevos compradores: China compra ahora el 20% de su petróleo de su vecino (antes era el 15%), y también la India, que antes compraba poco petróleo ruso.

China está construyendo dos nuevos oleoductos con Rusia. Uno de ellos conectará los campos de gas que antes proveían a Europa. Le venden además vehículos, camiones pesados (propios para un escenario de guerra), semiconductores y bienes de consumo. Por su parte, Irán les venden drones y Corea del Norte municiones. Es el nuevo mundo de los gobiernos autoritarios.

Los gastos en defensa rusos se complementan con gastos en seguridad (policía, servicios internos de inteligencia, propaganda, vigilancia de todos tipos, control interno), hasta llegar al 40% de su presupuesto. Educación, salud, vivienda, servicios públicos, no son prioridad nacional. No importa si los ingresos promedio y el consumo de los rusos van a la baja. Rusia tiene ahora una economía de guerra, que puede sostener durante mucho tiempo.

Se habla en el G-20 y en la Unión Europea de aplicar nuevas sanciones contra Rusia, pero apenas se estarían discutiendo. Por su lado, sería muy difícil sancionar a China por adquirir energéticos rusos, o a la India, que se considera como un aliado de los EE UU en Asia.

Las exportaciones chinas a Rusia se elevaron 69% en el primer semestre de 2023.

Son tan elevadas, informa el NYT, que se están construyendo en la frontera ruso-china, que mide más de cuatro mil kilómetros de largo, grandes almacenes, carreteras, aduanas y edificios de oficinas. Los bienes rusos están en los supermercados de su vecino oriental, chocolates, salchichas, bienes de consumo.

Los exportadores chinos sostienen que no tienen por qué escoger entre vender a Europa o a Rusia. Mientras que las automotrices alemanas Mercedes Benz y BMW detuvieron sus ventas a Rusia, las nuevas ventas han permitido a China rebasar a Japón como el principal exportador mundial de autos.

Putin, de 71 años, anunció ya que será candidato para un quinto período como presidente en marzo de 2024, y no se ve por ningún lado la posibilidad de empezar a negociar una solución al conflicto. Pero aún si se lograra negociar una especie de alto al fuego que dejara a los rusos donde están, al estilo de un armisticio provisional entre Corea del Sur y Corea del Norte ¿cuál sería a la garantía de que Putin no reanudara la invasión en el futuro cuando viera condiciones favorables para ello?

Por cierto, las estimaciones de los EE. UU. de los muertos y heridos rusos en la guerra son de 315,000, considerablemente superiores a los muertos y heridos durante invasión de Afganistán, pero en Rusia no existen cifras sobre esto.

[1] Para comparar; la de México es la economía No. 12 del mundo y es más de 16 veces más chica que la economía norteamericana.

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