El autoritarismo del rey está incontrolable y amenaza con afectar profundamente a todo el reino. En días pasados el rey decidió arrebatarle a los ciudadanos el derecho de ampararse ante una ley y obra que le afecte; decidió robarles el dinero de sus ahorros conocidos como afores; quitarle el voto a los mexicanos en el extranjero y dárselo a quienes cometieron un delito.

Pero no solo eso, también eliminó la presunción de inocencia con la intención de mandar a la cárcel a los enemigos políticos, a quienes se resistan y critiquen su reinado y a quienes no cooperen con él; además de otorgarse el poder de darle amnistía a quien se le de la gana, incluidos narcotraficantes, abusadores sexuales, corruptos y delincuentes.

El rey quiere exterminar el poder ciudadano y a la Corte. Por eso ya coordina su plan C, pues el plan A y B no le funcionaron. El plan C está encabezado por su súbdita favorita, a quien le ha dado la indicación de actuar a su imagen y semejanza, y de continuar con su venganza y destrucción.

Cuentan en los pasillos del Palacio que el rey no ve la hora de ser quien tenga el poder absoluto, particularmente, ahora que las hojas del calendario le recuerdan que su reinado está por terminar.

Desde hace meses su objetivo principal es destruir el Poder Judicial, arrebatarle sus facultades y someter a todos los jueces y magistrados. Su deseo más grande es que la presidenta de la Corte ejecute cada uno de sus caprichos, tal y como lo hacía el anterior ministro presidente, a quien por cierto, ha dejando ante el pueblo como el mejor bufón.

El rey no soporta la lealtad de la ministra presidenta, ni de algunas y algunos ministros a la Constitución, porque lo único que le complace son súbditas y súbditos que estén al chasquido de sus dedos.

A través de sus legisladores, a quienes trata como lacayos, se hizo del Poder Legislativo, apenas les truena los dedos y les exige cambiar las leyes, y estos inmediatamente cumplen sus caprichos sin cambiarle ni una coma. Nadie más poderoso que el rey.

Para el rey la ley es un cuento y debe estar por debajo de él. La ambición por el poder y la venganza política cegaron al rey, dicen sus consejeros, quienes poco a poco se desmarcan de él. Tal y como lo quiso hacer su candidata en el primer debate, solo que el control del inquilino de Palacio Nacional la ubicó de nuevo.

Dicen que en el cuarto de juegos del rey hay fotografías de los ex presidentes y presidentes de Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, y de todos aquellos dictadores del mundo, son su más grande aspiración. Si algo sueña el rey, es tener a todo el pueblo a sus pies, adorarlo solo a él y verlo como el gran salvador.

El rey ha dejado en el desamparo al pueblo bueno, ya no podrán protegerse de sus arbitrariedades, de sus caprichos, de sus obras y de su venganza. La modificación a la ley de amparo es la antesala de la dictadura.

La única forma de parar el autoritarismo del rey es acudiendo a las urnas el próximo 2 de junio y votar por el cambio de rumbo, por la nueva esperanza, por la construcción de un nuevo reinado en donde la vida, la verdad y la libertad sean los ejes rectores. Y esa opción es Xóchitl Gálvez.

Senadora de la República

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Google News

TEMAS RELACIONADOS