Más Información

EU impone fianza de 15 mil dólares para visas de turismo; se aplicará a 12 países, ¿incluye a México?

Alito Moreno "abre las puertas" del PRI a la sociedad civil; Rosario Robles se suma "para defender a México"

Sergio Mayer regresa a San Lázaro; ofrece disculpa por abandonar su curul y no descarta volver a pedir licencia

“Destrozaron mi carrera y mi vida": Verónica Domínguez, bautizada como "Lady Pepitas"; señala que recibió amenazas de muerte

Dan 20 años de prisión a “Fer Italia” por violación; enfrenta un segundo proceso penal por el mismo delito
ssierra@eluniversal.com.mx
Una sola obra resume en el Museo Nacional de Antropología la cosmogonía de la cultura huichol; hace un relato de sus mitos y es a la vez una de las mayores expresiones creativas de un artesano, maestro y mara’akame (guía espiritual): José Benítez Sánchez, reconocido en 2003 con el Premio Nacional de Ciencias y Artes.
Esa pieza es una tabla de 122 por 244 centímetros trazada con estambre y cera que se llama La visión de Tatutsi Xuweri Timaiweme y que se presenta en la exposición Caminos de luz. Universos huicholes, que se podrá visitar hasta abril.
Con alrededor de 20 tonalidades, la obra está cubierta de cientos de figuras hechas con estambre que el artesano adhirió con cera, directamente con sus uñas; delineó y rellenó cada figura comenzando del contorno hacia adentro. Las hojas de sala de la exposición explican que en la pieza hay referencia a al menos 13 deidades, 10 mitos cosmogónicos y nueve símbolos distintivos.
Pilar Cuairán Chavarría, curadora de la exposición, explicó —de acuerdo con información del INAH— que la obra es un “enorme mosaico que contiene fragmentos de las ideas más representativas de la cosmovisión wixarika”. Dijo que es una pieza que si bien no tuvo uso ceremonial, fue hecha con conocimiento e intención ritual, y que sus contenidos son propios de la sabiduría de un mara’akame.
La muestra gira sobre la concepción de ideas en la cultura wixarika: el origen, sección en que se abstrae su pasado mitológico y su vivencia en el presente; el espacio, dedicado a la geografía sagrada, escenario de su acontecer ancestral y contemporáneo; y la comunidad, en donde se revela cómo se entrelaza la vida cotidiana de los huicholas (alrededor de 48 mil personas que viven entre Durango, Zacatecas, Nayarit, Jalisco y San Luis Potosí).
La muestra es parte de la serie Una pieza, una cultura.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









