Más Información

EU impone fianza de 15 mil dólares para visas de turismo; se aplicará a 12 países, ¿incluye a México?

Alito Moreno "abre las puertas" del PRI a la sociedad civil; Rosario Robles se suma "para defender a México"

Sergio Mayer regresa a San Lázaro; ofrece disculpa por abandonar su curul y no descarta volver a pedir licencia

“Destrozaron mi carrera y mi vida": Verónica Domínguez, bautizada como "Lady Pepitas"; señala que recibió amenazas de muerte

Dan 20 años de prisión a “Fer Italia” por violación; enfrenta un segundo proceso penal por el mismo delito
El frío llegó de modo inesperado, al menos para mi. Después de dos pequeñas gripas me di cuenta de que el inverno y la natación estaban haciendo estragos en mi sistema inmune.
Trato de entrenar en una alberca olímpica (50m) que está descubierta porque la verdad es que las albercas pequeñas y cubiertas me desesperan. Estar al aire libre da una perspectiva diferente al entrenamiento y al día completo.
Sucede entonces que con estas mañanas frías salir a entrenar, sobre todo a nadar en una alberca expuesta a los pocos grados centígrados con los que está amaneciendo la ciudad, se ha vuelto un verdadero sacrificio. Levantarse a las 5:30 de la mañana para meterse a la alberca a las 6:30 es un ejemplo épico de poder mental, por lo menos del mío. No me gusta, entonces en lugar de disfrutar comienzo a padecer en entrenamiento y eso sí, no va con mi manera de ser y de pensar.
Soy de las que cree que el ejercicio es para disfrutar y que si lo haces a la fuerza, algo estas haciendo muy mal.
Entonces ¿De qué me he dado cuenta? De detalles que me han hecho las gélidas idas a nadar un poco más sencillas. Te las comparto porque estoy segura de que te van a ayudar para que no te detengas este invierno…
Regla #1, necesitas una parca. Si, una buena parca o chamarra especial para natación puede hacer la diferencia entre entrenar un día o todo el invierno. Si llegas bien cubierto a la alberca y al salir te cubres de inmediato te va a ir mejor.
Regla #2, si puedes esperar a que salga el sol, hazlo. Si no tienes que nadar de madrugada, en cuanto sale el sol la temperatura aumenta y todo será más fácil.
Regla #3, en cuanto te eches a la alberca, nada. No te quedes en la orilla platicando, arreglando tu gorra o tus goggles ni programando tu reloj. Al tocar el agua, ponte en movimiento para que entres en calor lo antes posible.
Regla #4, mantente en movimiento. Todo el tiempo nada, muévete. Si te detienes te enfrías y si te enfrías es muy probable que te enfermes o acalambres.
Regla #5, bebe muchos líquidos. Puede ser agua al tiempo o té calientito para que te ayude a mantener la temperatura corporal. Lo que es fundamental es que te hidrates antes, durante y después del entrenamiento.
Regla #6, abrígate. Saliendo de nadar date un baño con agua tibia y abrígate bien. El que sientas la piel calientita no significa que por dentro tu temperatura sea la misma. Si puedes sécate bien el cabello y ponte una bufanda que te cubra pecho y espalda.
Regla #7, vaselina. Cubre tus orificios nasales con vaselina para que tengan menos contacto con el aire y agua fríos.
Regla #8, come. Inmediatamente después de entrenar debes comer algo caliente y/o que aporte calorías (que generan calor). Un cuadrito pequeño de chocolate, un poco de miel o algo con azúcar te ayudará a aumentar tu temperatura corporal. Café, te, leche o cualquier bebida tibia son otra buena opción.

Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








