Debido a que, una vez más, la discusión sobre la ley que regirá al cannabis en México estancó la iniciativa en las cámaras legislativas de México, además, no solicitaron un aplazamiento a la fecha que dio la Suprema Corte de la Nación para corregir las leyes sobre el cannabis, por lo que el órgano judicial podría anular cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben los diferentes usos del cannabis.

Específicamente se eliminarían: el último párrafo del artículo 235 y del 247, el artículo 237, la fracción I del 245 y el artículo 248 de la Ley General de Salud, en los que se hace referencia al cannabis y sus derivados.

La Suprema Corte declaró, en octubre de 2019, que la prohibición absoluta al consumo de cannabis era inconstitucional luego de otorgar cinco amparos para su uso adulto. En ese momento se otorgó un plazo que vencía el 30 de abril de 2020, desde entonces se otorgaron tres aplazamientos que llegaron hasta el 30 de abril de 2021, de nuevo llegó la fecha, pero el congreso no aprobó la nueva ley ni pidió un nuevo plazo a la corte.

El tribunal superior deberá reactivar el proceso de Declaratoria General de Inconstitucionalidad en una sesión en la que se someterá a votación la reactivación, de aprobarse, implicaría la eliminación directa de los artículos mencionados. Esto quiere decir que el cannabis quedará en un vacío, no será ilegal, pero tampoco legal.

La pasividad del Congreso de la Unión ante la necesidad de una legislación cannábica incluyente y promotora del crecimiento económico nacional impacta no solo a los usuarios del cannabis sino a todos los mexicanos, que dejarán de percibir los beneficios de la recaudación de impuestos de una nueva industria.

Para darnos una idea de cuánto se colecta y en que se pueden utilizar los impuestos de la industria del cannabis tomaremos como ejemplo al estado de Washington, en Estados Unidos, donde todos los usos de esta planta son legales. En ese lugar se recolectaron mil millones de dólares de impuestos al cannabis tan solo en 2020.

Más de la mitad de ese dinero, 589 millones se destinaron al sector salud un aporte muy importante durante la pandemia; otros 330 millones fueron al gasto general del Estado; más de 22 millones se gastaron en educación sobre la planta y prevención de su uso en menores, además se aprovecharon 4.4 millones de dólares para investigar la planta y sus posibles usos terapéuticos y posibles efectos adversos, este dinero benefició entre otras instituciones a las Universidades de Washington y Washington State; otros 30 millones beneficiaron a programas de gobiernos locales; incluso se aportaron 30 millones de dólares para cuerpos policiacos y de seguridad.

Este es sólo un ejemplo de cómo una buena regulación del cannabis puede beneficiarnos a todos. La exigencia de una ley que permita todos los usos del cannabis se puede reflejar en las urnas este 6 de junio, cuando se lleven a cabo las elecciones a nivel federal para elegir a los diputados que nos representarán ante el congreso y a nivel local se escoja a gobernadores, alcaldes y otros cargos de elección popular.

Somos más de 10 millones de consumidores de cannabis en el país, es importante revisar las propuestas de cada candidato, apoyar a quienes promuevan la legalización del cannabis y una vez que ocupen el cargo, exigirles que se apruebe la ley que por fin nos permita beneficiarnos de esta planta, al mismo tiempo ese voto debe castigar a quienes no cumplieron su palabra de legalizar el cannabis. VOTEN, salgan a las urnas este domingo 6 de junio y elijan al candidato que mejor represente sus intereses y los del país.

Presidente de ANICANN
www.anicann.org

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