Nos informan que ni el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, ni Jorge Alcocer, secretario de Salud, y ni siquiera Juan Antonio Ferrer, director del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), han presentado su declaración patrimonial y de conflicto de intereses, a pesar de que la inmensa mayoría del gabinete ya lo hizo, incluso el mismo Presidente. Ahora que estamos a unos cuantos días de que se venza el plazo para cumplir con esta obligación, nos detallan que al buscar en Declaranet las declaraciones actualizadas de estos funcionarios, hasta la tarde de ayer, no aparecen. Nos recuerdan que por ser parte de la alta burocracia ellos no entran en la prórroga que se otorgó a trabajadores de tercer nivel para abajo. ¿Será que debido a que han tratado de domar la pandemia del Covid-19 se les ha olvidado cumplir con esta obligación? ¿Será que, de plano, hasta que desciendan los casos de contagios se sentarán para cumplir con esa obligación de transparencia? De lo que sí ha tenido tiempo el doctor López-Gatell es de defender a la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval. Vivillo don Hugo, no sea que necesite ayuda de doña Irma en caso de que se le complique el trámite de su declaración.

El Atlas libra la tarjeta roja del SAT

El equipo de futbol Atlas estaba en falta, y antes de que le sacaran la tarjeta roja, cambió el juego y pasó de la defensa al ataque, nos dicen. Los rojinegros, nos confirman, llegaron a un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria para subsanar sus pendientes fiscales, y en los próximos días se conocerá el monto. Adicionalmente, y como parte del compromiso, nos dicen que el Atlas será coadyuvante en algunas indagatorias que existen contra empresas factureras para denunciar y asegurar que toda empresa defraudadora que emitió documentos falsos sea llevada a la justicia. Así que luego de que el árbitro le enseñó el cartón amarillo, los Zorros ahora tendrán que jugar limpio.

Chatarrero se cuela en sesión de la Corte

Después del susto por el sismo que sacudió a la Ciudad de México las risas no faltaron, al menos, para quienes siguieron la sesión en vivo del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Mientras los ministros discutían la constitucionalidad de la desaparición del fuero de jueces y magistrados en el estado de Michoacán, alguno de los integrantes del pleno olvidó silenciar su micrófono. Esto provocó que la intervención del ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, se viera interrumpida por el popular sonido callejero capitalino: “se compran colchones, tambores, refrigeradores, estufas...” El ministro Zaldívar se vio obligado a recordar a sus compañeros la indicación de cerrar sus micrófonos mientras no participen. Mientras tanto, el chascarrillo sirvió para provocar el humor de los internautas que compartieron el video de ese momento, luego de una mañana de susto sísmico.

Suerte de las factureras en manos del Poder Judicial

A propósito de las denuncias presentadas por el SAT contra 43 empresas factureras, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tiene pendiente la resolución de una acción de inconstitucionalidad contra las reformas conocidas como “Ley antifactureras”. Se trata de la última impugnación que presentó el hoy expresidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González. La Corte analizará las reformas que catalogan los delitos fiscales como graves, como un tipo de delincuencia organizada y los definen como una amenaza a la seguridad nacional. La impugnación fue admitida en la Corte desde diciembre pasado y vale la pena recordar que si los ministros declaran inválidas las reformas, las denuncias contra factureras podrían tener un desenlace diferente al que el Ejecutivo federal espera.

Google News

TEMAS RELACIONADOS