El odio y la discriminación

son fenómenos relacionados con la estructura social que no generan nada positivo para los ciudadanos, destacaron Alexandra Haas Paciuc , presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), y Máximo Quintana Haddad , director general del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve).

En la inauguración del Segundo Campamento Nacional de Jóvenes del Movimiento Sin Odio , Quintana Haddad destacó que el discurso de odio se utilizó durante el fascismo, pero se ha demostrado a lo largo del tiempo que esas acciones no han dejado nada positivo, porque nada se ha resuelto a través de actitudes discriminatorias.

“El odio divide, genera una grieta entre las sociedades y abona a la desigualdad”, afirmó, por eso es un sentimiento que se debe erradicar de la vida cotidiana.

Indicó que los jóvenes mexicanos sufren estigmatización, porque se dice que son apáticos, que no les gusta la productividad, pero aseguró que no es así y que ellos son quienes tienen el poder de cambiar la realidad.

Hizo el llamado a que los jóvenes miren la problemática que representa ser víctimas de la violencia. Al respecto, dijo que una de las aristas es el crimen organizado, por lo que los invitó a que debatan sobre la legalización de la cannabis, para cambiar de una visión de prohibición a una de prevención para la construcción de paz.

Haas Paciuc explicó que la discriminación es un fenómeno que se da entre las personas cuando se le niega un derecho a alguien por pertenecer a cierto grupo.

Alertó que es un problema estructural, porque las brechas entre la población son muy profundas y hay desigualdad, es decir, “no se trata de actos aislados, sino reiterados en el tiempo”.

Comentó que uno de los problemas es que la discriminación “está normalizada porque tiene raíces profundas, los prejuicios y estereotipos se han construido por décadas”, lo que contribuye a que se considere normal el trato desigual.

Lamentó que en nuestro país continúen el sexismo y el racismo , pero aseguró que hay esperanza de cambio porque los jóvenes que participan en el campamento tienen la disposición de transformar la situación.

Patricia Aldana Maldonado, responsable en funciones de la Oficina en México de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Ciencia y la Cultura (OEI), indicó que para el organismo es fundamental continuar trabajando para erradicar los discursos de odio y para lograrlo es fundamental educar en materia de derechos humanos.

Ésta es la segunda edición del campamento, que inició hoy y concluye el viernes. Participan 45 jóvenes entre 18 y 29 años, provenientes de 17 estados del país, así como de Canadá, Guatemala y Bélgica.

Los jóvenes que están en el campamento fueron seleccionados porque participan de manera activa en temas de derechos humanos en su lugar de origen, tanto en grupos como en organizaciones civiles.

De esta manera se busca que a través de los talleres y las conferencias que se realizarán en el campamento, compartan experiencias y adquieran herramientas para convertirse en promotores de acciones de prevención y transformación del discurso de odio.

afcl

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