San José.— Al cumplirse hoy 31 años de la muerte del abogado y diplomático mexicano A y padre de un tratado que nació en 1967 para prohibir las armas nucleares en América Latina y el Caribe, su legado mostró en 2022 una vigencia imperecedera: la invasión de Rusia a Ucrania reactivó el temor de que estalle la Tercera Guerra Mundial y se recurra al armamento nuclear.

García Robles (1911-1991) logró, el 12 de febrero de 1967 en la capital mexicana, que se completara la redacción del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, o de Tlatelolco por la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, para que la región se convirtiera en la primera del mundo en declararse libre de ese tipo de armas.

“Ese es el principal legado de don Alfonso y eso se lo vamos a agradecer por muchas generaciones”, afirmó el economista y diplomático Gert Rosenthal, excanciller de Guatemala y secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de 1988 a 1997. “Por el Tratado de Tlatelolco, los latinoamericanos y caribeños nos hemos salvado de peligrosas situaciones con armas nucleares como las que hay en Ucrania”, dijo Rosenthal a EL UNIVERSAL.

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“La crisis en Ucrania cambió el orden mundial. Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas [ONU], irrespeta y viola la integridad territorial de un país, como Ucrania. Usa la fuerza armada y viola los principios básicos del derecho internacional e ignoramos si esto puede terminar en una tragedia nuclear”, agregó. Con su firma y ratificación por la mayoría de América Latina y el Caribe, el tratado entró a regir en 1969 y marcó un hecho global sin precedentes al anticiparse a otras regiones. Con impacto en todo el orbe y al amparo de la ONU, otro tratado —No Proliferación de Armas Nucleares— comenzó a ser suscrito en 1968 y quedó en vigor en 1970.

Tlatelolco tuvo un preámbulo… casi fatal para la humanidad, por el conflicto que estalló en octubre de 1962 por la instalación en Cuba de bases de misiles nucleares de la entonces Unión Soviética (desaparecida en 1991).

Estados Unidos declaró una cuarentena naval sobre la isla para impedir el paso de buques soviéticos con equipo para desarrollar las plataformas de misiles. La tensión Washington-Moscú llegó a un punto sin antecedentes en la historia y el mundo quedó al borde de una guerra nuclear. El entonces primer ministro cubano, Fidel Castro (1926-2016), pidió a los soviéticos que, ante una invasión estadounidense a la isla, lanzaran un ataque nuclear a suelo de EU, lo que habría desatado un choque con esa clase de armamento entre ambas potencias y causado un desastre en Cuba.

Estados Unidos y la URSS llegaron a un acuerdo sin tomar en cuenta a Castro. Moscú aceptó retirar los misiles a cambio de que Washington se comprometiera a renunciar a una invasión a Cuba y retirara sus proyectiles atómicos de Italia y Turquía, ésta última frontera con las entonces repúblicas soviéticas.

La guerra que Rusia lanzó en febrero anterior contra Ucrania generó una alerta internacional porque Moscú amenazó con recurrir a sus armas nucleares para garantizar su existencia.

En ruta a conmemorarse, en octubre próximo, el 40 aniversario de que a García Robles y a la sueca Alva Myrdal (1902-1986), promotora del desarme universal, se les confirió el Nobel, la herencia del diplomático mexicano por su incesante y paciente labor, de 1964 a 1967, permitió garantizar a América Latina y el Caribe que nunca estará involucrada en un conflicto nuclear.

Rusia, EU, China, Reino Unido, Francia, India, Corea del Norte, Paquistán e Israel integran el “club nuclear” por poseer esa clase de armamento. Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía almacenan armas nucleares de EU. Ucrania, Bielorrusia, Kazajistán y Sudáfrica dejaron de poseerlas.

“Tlatelolco es referente en eliminar para siempre la amenaza nuclear. Sirvió de marco para llegar en 2017 al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares, en vigor desde 2021”, recordó el ingeniero electrónico Camilo Serna, activista por el desarme, subdirector de la (no estatal) Campaña Colombiana Contra Minas y máster en Defensa de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

Serna subrayó a este diario que la Prohibición de Armas Nucleares surgió “gracias a ese faro que es el de Tlatelolco”, como “ejemplo” para que “en el mundo no tengamos ni suframos la amenaza de estas catastróficas armas nucleares”.

El uso de esas armas, “cualquiera que sea”, es “un peligro para la humanidad”, alegó.


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