Espectáculos

Leo Karmann cambia la comedia por la ficción

Para el director francés, una de las cosas que más lo retó al momento de filmar "La última vida de Simón" fue hacer una película de un género no tan rentable en su país, y con bajo presupuesto

El protagonista, quien en realidad tiene ocho años, puede transformarse en las personas a las que toca. Foto: GEKO FILMS
30/09/2020 |23:30Ariel León Luna |
Redacción El Universal
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Por años, la industria fílmica francesa se ha caracterizado por tener una de las filmografías más extensas y premiadas del mundo, sin embargo, en los últimos años el género predominante en el cine galo es la comedia romántica, algo que preocupa a algunos cineastas de aquel país.

En el marco del vigésimo cuarto Tour de Cine Francés, Leo Karmann, director de La última vida de Simón, la cual se presentará en esta muestra que inicia el 8 de octubre, detalló el esfuerzo que hacen actualmente los cineastas galos para producir y lanzar películas independientes y con temáticas que en la actualidad no son las más taquilleras de su país.

“En Francia hoy en día la industria apuesta por las comedias porque es el género que el público más va a ver, así que eso vuelve más complicado que otros filmes con temáticas distintas puedan ser producidos y eso obliga a los realizadores a buscar maneras en las que uno pueda contar las historias que quiere sin tener tantos recursos, es una limitante pero también te reta como director a buscar aquellas historias que no necesitan tanto artilugio ni adorno”, comentó Karmann en conferencia de prensa.

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En su nuevo filme, Leo narra la vida de Simón, un huérfano de ocho años cuyo sueño es encontrar una familia que lo adopte, pero el pequeño tiene un don muy particular: puede transformarse en las personas a las que ha tocado a lo largo de su vida.

Simón comparte su secreto con Thomas y su hermana Madeleine, quienes lo acogen cariñosamente durante un fin de semana haciéndolo sentir querido e importante.

Para el director, una de las cosas más complicadas fue hacer una fantasía de bajo presupuesto, ya que no es una película francesa convencional.

“Cuando uno piensa en películas de fantasía o ciencia ficción, pues se cree que requieren mucho presupuesto, y en teoría sí, pero aquí nos arriesgamos a buscar alternativas para que se viera creíble y verosímil. Eso me ayudó como cineasta a esforzarme más, porque cuando tiene un gran presupuesto hay cosas por las que no te preocupas porque el dinero lo resuelve pero aquí fue muy pensada la película”, añadió.

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