La Selección Mexicana brindó un buen partido el sábado pasado ante Estados Unidos y logró su pase a la décima edición de la Copa Confederaciones que se realizará en cuatro ciudades de Rusia en junio de 2017.

Merecía ganar y a final de cuentas lo consiguió. A Ricardo Ferretti le resultó la apuesta de jugar con tres delanteros. Peralta, Hernández y Jiménez no se estorbaron. De hecho, crearon una excelente alianza ofensiva para el primer gol del partido. No obstante, las fallas del ‘Chicharito’ siguen a la orden del día. Esta vez fue incapaz de anotar en una oportunidad clarísima de gol, solo frente al arquero Guzan de Estados Unidos. Raúl Jiménez le había puesto un servicio en bandeja de plata. Es evidente la descoordinación de Javier. No logra perfeccionar su técnica para definir y si se mantiene en esa tónica errática e intermitente, no llegará al pabellón de los grandes delanteros del mundo, a pesar de su indiscutible pundonor.

Sin restar méritos a la victoria mexicana, la escuadra de las barras y las estrellas fue una absoluta decepción. Esta es la peor selección de Estados Unidos en por lo menos 8 años. Mientras que el cuadro mexicano dominó en la cancha con una gran presencia de ánimo, hambre de triunfo y pasajes de buen desempeño colectivo, el equipo de Estados Unidos estuvo ausente, agazapado, con la moral por los suelos, sin capacidad de reacción desde la banca, sin fortaleza mental y desprovisto de esa aplicación táctica que tanto le hemos celebrado en el pasado.

El que sabe, sabe. ‘Tuca’ Ferretti se va de su breve interinato en el Tri mejor posicionado que nunca. Su corta estadía en el banquillo nacional sirvió para confirmar su enorme capacidad. Quedará siempre la duda de por qué no aceptó quedarse como técnico de planta, él, que tiene sus muros repletos de blasones.

‘Tuca’ no ha sido precisamente de los técnicos llamados ofensivos. Digamos que es práctico, ordenado, equilibrado y hasta cierto punto conservador. Un hombre que consigue resultados y que siempre arma sus cuadros como tiene que ser: de atrás hacia adelante.

Dejó una última reflexión, muy atinada, antes de retornar a los Tigres. Vale la pena detenerse ante ella. “Ahora no soy el más ofensivo”, declaró, luego de programar a tres delanteros contra Estados Unidos. “Uno es defensivo cuando no tiene la pelota y es ofensivo cuando la tiene”, agregó el brasileño. Es una verdad de a kilo. De nada sirve meter a seis delanteros (citó ese número de atacantes) si a un equipo le meten cuatro goles. Raúl Jiménez terminaba como lateral y ‘Chicharito’ apretaba al volante de contención Kyle Beckerman. Tal como lo puntualizaba Francisco Gabriel en ESPN, incluir a más delanteros en una alineación no necesariamente implica ser más ofensivo. Todo depende de las funciones que lleven a cabo dentro del rectángulo de juego.

heribertomurrieta65@gmail.com

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses