Más Información
Ebrard presenta denuncia ante la FGR contra plaza Izazaga para extinción de dominio; piratería asegurada asciende a 7.5 mdp
El testaferro de abogado Juan Collado manejó un patrimonio de 15 millones de dólares; contempla inmuebles, negocios y cuentas bancarias
¡Atención adultos mayores! Esta es la fecha límite para registrarse a Pensión del Bienestar; aquí los detalles
Presentan informe “El legado de López Obrador”; señalan secuelas de reforma judicial y desaparición de órganos autónomos
Enorme incertidumbre, resultados de la reforma judicial, dice Norma Piña; fue planteada sin diagnóstico
Quedó finiquitado un conflicto agrario, por el que familias campesinas de los municipios de Tlatlauquitepec y Francisco Z. Mena, en el estado de Puebla, disputaron entre 40 y 50 años predios comprendidos en mil 642 hectáreas, informó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
Mediante un comunicado, la dependencia que encabeza Jesús Murillo Karam, resaltó que con esa acción se da certeza jurídica al patrimonio de familias campesinas propietarias de tierras.
El subsecretario de Desarrollo Agrario de la Sedatu, Arturo Nahle García, entregó dos cheques a campesinos de los municipios Tlatlauquitepec y Francisco Z. Mena, a quienes pidió utilizar los recursos como lo establece el convenio, para comprar tierra y satisfacer sus demandas.
“Es un pedazo de México, quiéranlo, trabájenlo y disfrútenlo porque es su patrimonio”, resaltó el funcionario.
Los recursos se entregaron ante la presencia de un notario público para dar fe al convenio finiquito del conflicto agrario, y también estuvo presente el dirigente nacional de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Álvaro López Ríos.
Arturo Nahle subrayó que la SEDATU trabaja por las causas legítimas y justas de los trabajadores del campo, y reconoció que para solucionar las diferencias en el campo mexicano no sólo se requiere la voluntad del gobierno de la República.
Influyen, señaló, otros factores como la disponibilidad de recursos, las diferencias por los límites dentro de los núcleos agrarios o los juicios que suelen ser lentos y complejos.
Jorge Carlos Vicente, de 74 años de edad, uno de los campesinos beneficiados, explicó que su predio ubicado en el municipio de Francisco Z. Mena, estuvo en conflicto durante cinco décadas en que padecieron de todo.
“Cincuenta años no es poco, sufrimiento, cansancio, carencias y ahora que ya tenemos la tierra vamos a trabajarla y a enseñarle a los hijos a quererla y hacerla producir”, expuso.
El otro predio que solucionó sus diferencias es el de La Unión, en el municipio de Tlatlauquitepec, el cual estuvo en litigio por 44 años.
crs