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El balance de muertos por el ataque el viernes a una mezquita de la región tribal de Mohmand, en el norte de Pakistán, subió a 36, incluyendo 8 niños menores de 10 años, mientras que el número de heridos se situó en 26, informó hoy a Efe una fuente oficial.
"El balance de muertos ha aumentado a 36, incluyendo 8 niños menores de 10 años, que habían ido a rezar tras jugar un partido de críquet", indicó a Efe el viceadministrador de la agencia (región tribal) Mohmand, Naveed Akbar.
Akbar señaló que "muchos niños fueron golpeados (por la onda explosiva) porque por la forma de rezar en el islam los niños lo hacen en las últimas filas, donde el suicida atacó".
El grupo talibán Jamaat ul Ahrar, escisión de la principal formación insurgente de Pakistán, el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), reivindicó el atentado contra la mezquita Gul Muhamand, en un momento en que el templo estaba lleno de gente para la oración del viernes.
JuA indicó que tenía como objetivo el comité de paz del distrito de Anbar porque en 2009 mató a 13 de sus mujahidines y capturó y entregó a otros miembros del grupo a los gobiernos de la agencia (región) Swat y Bajaur.
"Hemos compilado una lista de víctimas que incluyen 36 muertos y 26 heridos", dijo Akbar, al explicar que "la zona todavía está de luto y hay un ambiente de miedo en los pueblos".
El ataque se produjo un día después de que finalizasen en el país las celebraciones del Eid-ul-Adh o fiesta musulmana del sacrificio.
El pasado martes, en el primer día de esa festividad, dos policías murieron y cuatro resultaron heridos en una explosión al paso de un vehículo policial en Quetta (oeste), horas después de que un insurgente suicida falleciese en otro intento de atentado perpetrado contra una mezquita chií en el sur del país.
Pese a este tipo de ataques, Pakistán ha visto caer el número de acciones terroristas, una tendencia que el Gobierno y el Ejército atribuyen a la operación militar iniciada en junio de 2014 en el noroeste del país contra supuestos santuarios talibanes.
jlcg