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¿Quién no ha querido explotar en el trabajo a causa de la presión y los malos momentos?, pregunta el director Carlos Meléndez.

A eso hay que agregarle el entorno violento experimentado no solamente en México, sino en el mundo, y la combinación puede ser fatal para todos.

“Es algo que nos ha tocado vivir”, reflexiona el realizador.

Y así, con eso en mente, Meléndez comenzó junto con Gabriel Reyes la historia de un arquitecto que además de la presión laboral, debe cumplir con las expectativas en su padre y los requerimientos económicos de su mujer.

De ahí salió Histeria, película que se estrena hoy en la Cineteca Nacional y en salas de Cinemex.

“La intención era hacer una película acerca del odio, la ira, de dejar salir a la bestia que todos llevamos adentro y que no dejamos salir por una barrera ética y moral que nos limita”, detalla.

Para ello contó con un elenco encabezado por Héctor Kotsifakis (Detrás del poder y Luna de miel) y Sharon Zundel (Morirse está en hebreo y Señorita Pólvora).

También se contó con Fernando Becerril (Los parecidos), Noé Hernández (Miss Bala) y Enrique Arreola (Párpados azules).

“Sharon decía que se estaba enfermando durante la película porque todo el tiempo tenía que estar histérica”, bromea Meléndez.

Con un presupuesto de tres millones de pesos, hasta tres veces menos del promedio requerido para una película mexicana independiente, Histeria fue rodada en menos de tres semanas.

Así que no había tiempo para repetir escenas.

“Se consiguió parte del dinero (150 mil pesos) a través de Fondeadora para poder hacer la posproducción y la gente cuando veía de qué se trataba el proyecto, apoyaba”, recuerda el productor Víctor Cuéllar, feliz.

Histeria se ha presentado en los festivales de Macabro y Feratum, donde fue aprobada.

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