San José.— Son tantas y tan seguidas las ocasiones en que México y Chile se han visto las caras en las últimas fechas, que los jugadores andinos lo consideran como un clásico, y así lo disputarán el sábado en el juego por los cuartos de final de la Copa América.

“Claro que es un juego de gran rivalidad y los últimos enfrentamientos han provocado que esto crezca”, dijo el defensa Pedro Fuenzalida.

Los juegos directos comenzaron el 5 de septiembre de 2014, en Santa Clara, en juego amistoso que prácticamente inauguró el Levi’s Stadium. El marcador fue de empate a cero. Nueve meses después se vieron las caras en la Copa América celebrada en el país andino y otra vez se igualó, esta vez a tres goles. La ocasión más reciente ocurrió hace 19 días en San Diego, cuando el Tri ganó 1-0 con tanto de Javier Hernández.

Más estudiados no pueden estar estos equipos.

“Pero el juego será diferente”, advierte Fuenzalida. “Nada tienen que ver los amistosos a este partido, nos jugamos mucho”, asegura.

Conocen bien al Tri. “Ya mostró su idea, ya la mostró contra nosotros y le da resultados. Nosotros los hemos estudiado y sabemos cómo les podemos hacer daño. La táctica fija hoy en día es fundamental, y podría ser una de nuestras armas”.

Para Francisco Silva, el juego de los mexicanos “nos ayuda. La mayoría de nuestros rivales juegan a defenderse contra nosotros, México no es así. Si sale abierto, nos ayudará, ojalá lo haga. Los conocemos muy bien, siempre ha sido un cuadro difícil y esta vez no será la excepción”.

Finalmente negó que la portería chilena sea el “punto débil del juego, por los constantes errores de Claudio Bravo. “Es nuestro capitán y confiamos plenamente en él. Un gol no es culpa de uno solo, sino de todo el equipo”.

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