Cleveland.— La espera de 108 años llegó a su final ayer para los Cubs de Chicago, que vencieron en 10 entradas por 8-7 a los Indios de Cleveland en el decisivo séptimo partido de la Serie Mundial, que ganaron por 4-3 al mejor de siete.

El corredor emergente de origen cubano Albert Almora Jr. con doblete impulsador del jardinero izquierdo Ben Zobrist anotó la carrera de la ventaja y que rompió el empate a 6-6 y otro bateador emergente, el veterano receptor venezolano Miguel Montero, pegó sencillo que llevó al primera base Anthony Rizzo a la registradora para el 8-6 que luego sería la carrera de la victoria.

Los Indians reaccionaron con anotación del bateador emergente Brandon Guyer al aprovechar el sencillo productor del jardinero central.

La victoria se la quedó el relevista cubano Aroldis Chapman (1-0), que trabajó durante una entrada y un tercio, cedió tres imparables, incluido jonrón de dos carreras, no dio bases por bolas y abanicó a dos bateadores rivales.

El relevista zurdo Mike Montgomery (1-0) se encargó de sacar el
último out del partido y se quedó con el rescate.

La última vez que los Cubs habían conseguido el título del Clásico de Otoño fue en 1908, desde entonces habían estado en varias Series Mundiales, la última la de 1945, pero
sin que pudiesen conseguir la victoria final.

El equipo de Chicago se convirtió también en el sexto en la historia
de las Grandes Ligas que con una desventaja de 1-3 en la serie consigue la remontada y la gana con tres triunfos consecutivos, incluidos
los dos últimos logrados fuera de
su campo.

Por fin, después de dejar atrás la “Maldición de la cabra”, la presencia de gatos negros en el campo y las acciones desafortunadas de aficionados que capturaron pelotas decisivas, los de Chicago hicieron buenos los pronósticos de ser el mejor equipo de principio a fin de la temporada regular tras conseguir 103 victorias y también el sueño de llevarse la Serie Mundial.

La derrota se la quedó el relevista Brian Shaw (0-1), que sólo pudo sacar un out en el décimo episodio y fue castigado con tres imparables y dos carreras limpias, además de dar una base por bolas.

Los Indians jugaron la última vez la Serie Mundial en 1997 y la habían ganado en 1948.

“Cuando el partido estuvo detenido por lluvia me acerqué a los jugadores y los animé para que dieran todo. Mi reconocimiento a los Indians, pero nosotros merecíamos esto”, dijo Theo Epstein, presidente de operaciones del equipo.

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