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Ante el anuncio del jueves del hallazgo de ondas gravitacionales, el físico japonés y Premio Nobel de Física 2015, Takaaki Kajita, elogió el “histórico hito”, una hazaña que los científicos “llevaban esperando desde hace mucho tiempo”.

El también director del Instituto de Investigación de Rayos Cósmicos de Tokio, premiado por sus descubrimientos sobre las oscilaciones de los neutrinos que demostraron que estas partículas subatómicas tienen masa, felicitó “desde el fondo del corazón” a todo el equipo.

“No me da rabia (por no haberlo descubierto antes que ellos), sino que estoy encantado con este hallazgo, que abre una nueva era más emocionante para la astrofísica”, dijo el Nobel.

Durante su comparecencia, Kajita reveló que el telescopio de ondas gravitacionales de Japón, KAGRA, comenzará sus operaciones de prueba el próximo 15 de marzo.

“Al poder observarlas desde un lugar tan lejano a Estados Unidos (donde se encuentran los dos detectores que realizaron el hallazgo) se podría calcular con precisión la dirección de la que vienen las ondas”, declaró el investigador, quien espera que el dispositivo alcance su pleno funcionamiento “lo antes posible”.

¿Recibiría el premio de la Academia sueca? A pesar de que la confirmación de la existencia de la ondas gravitacionales es considerada como uno de los grandes descubrimientos de la ciencia, no podrá recibir el Premio Nobel de este año.

De acuerdo con un portavoz de la Academia sueca, aunque los científicos estadounidenses hicieron el descubrimiento hace varios meses, tendría que haber sido publicado antes de finales de enero, ya que el 31 de ese mes cierra el plazo para las nominaciones al galardón.

Además, lo habitual es que los hitos científicos sean premiados después de años, o incluso décadas de que se produzcan. Los jurados quieren evitar así poder cometer errores, señaló el portavoz de la Acadenia.

Las ondas gravitacionales GW150914 fueron descubiertas por los dos detectores de LIGO, uno localizado en Livingston (Luisiana) y otro en Hanford (Washington), construidos para detectar vibraciones increíblemente pequeñas. El hallazgo confirma la predicción que hizo Albert Einstein en su teoría de la relatividad sobre la existencia de las ondas gravitacionales.

Estas ondas transportan información acerca del movimiento de los objetos en el Universo, y se espera que permitan observar la historia del cosmos hasta instantes remotos, comprender cómo se formaron los agujeros negros y cómo se comporta la materia en condiciones extremas.

Con información de agencias

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