Las nebulosas son cúmulos de gases y polvos en el espacio. Su importancia radica en que se les considera regiones en donde nacen las estrellas por agregación de la materia.

Los avances astronómicos en torno al estudio de estas singulares formaciones celestes, están reunidos en el libro La luz, historia de las nebulosas, de Susana Biro, doctora en astronomía y divulgadora de la ciencia.

La autora retoma el caso de las nébulas como eje para introducir al lector en el quehacer de los astrónomos, quienes a través de la luz que llega a la Tierra desde las distintas regiones del Universo, del análisis e interpretación, pueden detectar los objetos celestes.

Fascinación por observar el cielo

Desde la época en que el astrónomo alemán Simon Marius observó la primera nebulosa en 1692 , hasta el presente, y gracias al perfeccionamiento de los telescopios, se cuenta con imágenes de impresionantes nebulosas. Sin duda, estas han sido objetos interesantes para los astrónomos.

Susana Biro escribe que los mayores avances en el conocimiento de la naturaleza de las nebulosas vinieron con el desarrollo de la espectroscopía y la fotografía, que permitieron confirmar que están formadas en parte por gas y por estrellas, incluso, fue posible investigar su composición química.

El libro La luz. Historia de las nebulosas, editado por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, contiene dibujos e imágenes de las primeras nebulosas observadas. La obra ofrece una manera de estar en contacto con la astronomía a través de la lectura.

Otra forma de estar cerca de esta ciencia es La Noche de las Estrellas, un evento astronómico que este 2015 se une a la conmemoración del Año Internacional de la Luz.

“Préndete con la luz del Universo” es el lema de esta celebración, que se llevará a cabo el sábado 28 de noviembre en la ciudad de México y otras sedes del país. Se instalarán telescopios y habrá conferencias, talleres, espectáculos musicales y artísticos, así como exposiciones y demostraciones.

Si las condiciones meteorológicas lo permiten, esa noche se podrá observar la Nebulosa de Andrómeda (M31) y la Nebulosa Bola de Nieve Azul (NGC7662). Consulta las sedes aquí.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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